Un nuevo aliento...
De repente me puse a pensar, después de
la ruptura y de reconocer nuestro valor como mujeres ¿Qué viene?, y comprendí
que llegaba el proceso de reconstrucción de sí mismas y de sanación de nuestra
alma y corazón, empieza el camino que nos lleva a re-enamorarnos de la mujer
que somos, a apropiarnos de nuestros sueños y seguir luchando incansablemente
por hacerlos realidad, llega la época de reconstruir lazos que muchas veces abandonamos
por centrar nuestra atención en una sola persona, es el momento para sentir el
amor que muchas personas nos tienen, de reconocer la bendición de nuestra
familia, la dicha de tener los amigos que tenemos, de ver todo lo positivo que
rodea nuestra vida y soltar todo aquello que nos hiere.
Liberarte es lo más sabio que puedes
hacer en estos momentos, perdonarte tus propios errores y los que la otra
persona pudo haber cometido y tener la certeza de que cuando algo o alguien se
va de nuestras vidas, es porque algo mucho mejor viene en camino, algo que no reconoceríamos
y que no podríamos aceptar sino tenemos el espacio necesario en nuestro corazón
para ser ocupado. Es un momento maravilloso para tu crecimiento personal, te
ayuda a conocerte, a evaluarte, a distinguir tus fortalezas, tus debilidades,
tus preferencias e incluso tus condiciones, te permite ser más objetiva con tus
convicciones y te muestra que hay vida y felicidad más allá de lo que tu creías.
Tal vez en el proceso haya malos días
y te duela el alma, pero te enseñara a entender que el amor solo existe cuando hay
libertad y que mientras tu hayas amado has ganado. Por eso pon tu frente en
alto, sana tus heridas y sonríele a tu vida, que además de preciosa y valiosa
es un hermoso regalo que te sorprende a diario. No tienes por qué pasar por
todo esto sola, apóyate de tus seres queridos, amigos, familiares y sobre todo
recuerda que el dolor y la decepción puesta a los pies de Jesús duele menos y
edifica más. No te la des de valiente,
se más inteligente que eso y recuerda que los problemas compartidos pesan
menos.
Dale el tiempo a tu ser de
recomponerse, no creas en el dicho de que “un clavo saca a otro clavo” porque
hasta en la práctica es una completa contradicción, asumir esta posición es
nociva no solo para ti, sino que pone en riesgo el corazón de otra persona que
no tiene nada que ver con lo que te está sucediendo, y saldrás más lastimada y
te sentirás peor. Ofrecer un corazón sangrando te pone en un grave riesgo, es
un acto imprudente en donde evidentemente alguien va a salir lastimado, y muy
probablemente ese alguien seas tú.
Así que recuerda en todo momento que
el perdón, más que un regalo para el otro es un regalo para ti misma, porque te
devuelve la libertad, la tranquilidad, la esperanza… Perdonar te ayuda a pasar
la página y si es necesario, a cambiar de libro. Así que mira al horizonte, toma
el timón y disfruta del viaje, déjate sorprender porque la vida está llena de
cosa bellas, ábrete a la excitante experiencia de vivir … Te aseguro que no
quedaras defraudada.



Comentarios
Publicar un comentario