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REFLEXIÓN DE LA VIDA


Hace ya bastante tiempo me rondan algunas ideas en la cabeza y ha sido difícil disminuir su eco en mi conciencia, no se si les sucede a muchos o a pocos, pero la vida suele convertirse en un episodio que se repite a diario con algunas minúsculas variaciones. De niños soñamos con ser adultos y tener o hacer ciertas cosas, trabajar en una profesión específica, no depender económica o emocionalmente de otros y toda una serie de deseos que parecen tener mucho sentido en ese momento. Finalmente, el sueño se cumple y cuando menos lo pensamos somos adultos, tal vez con un titulo de universidad o con la capacidad física e intelectual para responder nosotros mismos por nuestras vidas, tal vez incluso pensamos ¡Lo hemos logrado!, ahora me dedicare a trabajar, ganar mi propio dinero y comerme el mundo. Suena realmente bien en ese momento, y en realidad tenemos todo para lograrlo.

En nuestra sociedad es común que nos hayan criado con el objetivo final de encontrar un trabajo estable que nos de lo suficiente para vivir, así no sea en algo que nos guste o disfrutemos, lo importante es que tu ingreso te permita sobrevivir… Y la mayoría de nosotros se queda ahí… sobreviviendo, con un trabajo que te ocupa las 48 horas más útiles de tu semana, que te regala escasamente las noches (que se suponen son para dormir) y un día libre que suele coincidir con el domingo, si asumimos que de esas 168 que tiene la semana te pasas 48 horas trabajando y otras 48 durmiendo (si se duermen 7 horas diarias aproximadamente), quedamos con 72 horas libres que parecen ser mucho, de esas 72 horas 24 son del día libre que le corresponde a los trabajadores por ley, día que se dedica a descansar, pasar tiempo con la familia o hacer tareas domésticas la mayoría de las veces, esto nos deja 48 horas libres en un total de 6 días, lo que quiere decir que nuestro día parece distribuirse en tres actividades, 8 horas de trabajo, 8 horas de sueño y 8 horas de tiempo libre, hasta ahí parece todo muy equitativo.  , y ahora que lo pienso parece mucho tiempo, pero porque mi mente y mi cuerpo no sienten que tienen 8 horas de tiempo libre a diario, y acá va la razón, asumamos que nos levantamos a las 6 Am, luego en promedio nos gastamos 1 hora alistándonos en las mañanas para ir a trabajar, mientras nos duchamos, vestimos, desayunamos, etc, lo que nos daría las 7:00 Am, posteriormente debemos transportarnos al trabajo, que dependiendo de la situación especifica de cada persona puede ir desde algunos minutos, hasta horas, asumamos un promedio de 1 hora de desplazamiento en una ciudad grande lo que nos deja en las 8:00 Am, trabajamos hasta las 12:00 M, luego nos transportamos a nuestras casa o a un restaurante y almorzamos, esto puede consumir una o hasta 2 horas de tu tiempo, y de nuevo son las 2:00 Pm, hora de trabajar… lo haces hasta las 6:00 pm, te regresas a casa que sería una hora en promedio tal como se asumió, llegas a casa a las 7:00 Pm (en un escenario optimista, si no hay imprevistos en el trabajo o demasiado tráfico), debemos en un lapso de las 7:00 a las 10:00 Pm realizar algunas tareas como preparar la cena y cenar, preparar los pendientes para el siguiente día, realizar tal ves algo de ejercicio, o informarte de algún tema, compartir un poco de tiempo con tus hijos y cónyuge (si es que los tienes), arreglar asuntos domésticos, entre otros, a las 10:00 Pm finalmente duermes y así pasan los días de tu semana.


Cuando analizo esto, me doy cuenta que nunca tengo el suficiente tiempo para mi o para cultivar mis relaciones interpersonales, para aprender cosas nuevas o para dedicar tiempo a mis pasiones u otros intereses, hay escaso tiempo de recreación y esparcimiento y definitivamente no tengo el tiempo suficiente para dedicarle a mis seres queridos. En estos momentos me pregunto, ¿En realidad este es el fin último de la vida?, ver pasar mis días como si siempre fuera el mismo, sostener un trabajo que parece adueñarse de mi vida, porque en lo expuesto solo se habla de situaciones ideales, no se mencionan actividades comunes como las horas extras, el llevarse trabajo a casa, los eventos externos de la empresa, los viajes de trabajo, entre otras. Y definitivamente tengo claro que debemos trabajar y ganarnos la vida de alguna forma, pero ¿cómo es que para ganarnos la vida debemos perderla a diario?, tal vez parezcan muy vacíos mis argumentos, pero al ver a mi alrededor estoy segura que si a las personas les pagaran por hacer otras actividades como viajar, practicar algún deporte, estudiar algún tema, practicar un arte, pasar tiempo de calidad con sus seres queridos… Nunca irían al trabajo. 




No digo que no trabajemos, lo que intento decir es que la vida no se debe basar en buscar un trabajo estable que nos permita sobrevivir mientras se pasan los años y finalmente morimos habiendo vivido miles de días iguales, lo que quiero expresar es que esta no es la única forma de ganarte la vida, si a ti esta forma te gusta y te funciona, me alegra mucho, pero estoy segura que será un porcentaje pequeño el que se encuentre en esta situación. Si eres como yo y piensas que esta no es la única forma, no pares de buscar, de explorar tus opciones, de cultivar tus pasiones, de idear alternativas, puedes emprender y encontrar una forma de vida que te permita no solo sobrevivir… Sino, vivir una vida plena. Arriésgate a ser diferente y no pases tu vida tratando de encajar, al final el único con poder para transformar su realidad eres tú mismo.

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